Cómo mejorar la reputación de tu marca

La reputación de marca es uno de los intangibles de marca más importantes. La transparencia y el acceso a la información por parte de los usuarios ha incrementado la importancia de la reputación de marca, ya que esta se ve reflejada en todos los canales on y offline de la empresa. Ahora ya se pueden evaluar y comprobar los principios, valores o la oferta de productos o servicios que comunica una marca. Ya no se confía a ciegas.

cultura corporativa branding

Si tu marca cree tener una crisis de reputación de marca, lo primero a tener en cuenta es que el problema sólo se ha detectado, pero no se conoce en profundidad. La auditoria de marca es la solución que dará respuesta a preguntas como:

  • ¿Cuál es la distancia entre mi manera de ver mi marca y la de mi público objetivo?
  • ¿Qué significados rodean la marca en la actualidad?
  • ¿Cuáles son los hitos históricos que han dado forma a mi cultura interna y a la imagen que actualmente proyecto?
  • ¿Cuál es el contexto o territorio desde el cual se expresa la marca a través de los elementos anteriormente identificados?

Auditoría de marca como herramienta de mejora

Mejorar la reputación parte de saber la situación de la marca en todos sus ámbitos. Saber dónde está ahora y hacia dónde necesita ir.

La auditoria de marca en sus 4 vertientes: el análisis interno, el análisis proyectado, el análisis sectorial y el análisis percibido recogen todos los hechos, datos y revelaciones sobre la marca, los frenos que experimenta y los elementos que empeoran su transcurso e imagen en el mercado, pero también a nivel interno, entre el equipo. El objetivo es unir los puntos que ahora mismo están separados y que no permiten conectar con los públicos.

Cuatro palancas para mejorar la reputación de marca

A través del análisis interno, la marca podrá conocer si la cultura de marca que ha intentando generar con su público interno mantiene alguna incoherencia con la manera real de actuar o comunicar de la empresa. Al igual que también se conocerán los verdaderos intereses y las expectativas que tienen los empleados o directivos, y la imagen de marca que comprenden de la empresa.

En segundo lugar, con el análisis proyectado, la marca comparará las diferencias y semejanzas entre lo que pretende ser y cree que es, y lo que realmente la marca proyecta hacia el exterior. Alinear estas dos realidades permitirá que la marca sea más coherente y confiable.

Respecto al análisis sectorial, la marca mejorará su reputación de marca al conocer el territorio conceptual y la expresión verbal y visual que proyectan las otras empresas del sector. De esta manera la visión del mercado será más grande, haciendo que la marca sepa cuál es el mejor camino a tomar, diferenciándose y cumpliendo unos ítems relevantes.

Finalmente, con el análisis percibido se completará la investigación y se recogerá información sobre el usuario, sus ideas y percepciones. Poner al usuario en el centro de nuestra propuesta de valor parte de conocer sus puntos de dolor y de alivio, cómo piensa y qué espera de la marca.

Hemos de reconocer que las empresas construyen y gestionan sus marcas, ya sea en situaciones de crisis o no, a partir de los stakeholders. La reputación de marca saldrá beneficiada cuando el ADN de la compañía comprenda que ellos son el motor por el que la empresa funciona, por el que la marca debe ser coherente, responder a sus inquietudes y hacer frente a contextos desconocidos o imprevistos sin dejarles de lado.

Si quieres impulsar tu marca, contacta con nosotros.